¿Cómo afecta el consumo de alcohol o drogas en tu conducción? Consecuencias y prevención
Al tomar el volante, el cuerpo entero entra en acción: los ojos, el cerebro, las manos y los pies. Pero basta con una copa para alterar ese engranaje. Así es como afecta el consumo de alcohol a su conducción: la vista se vuelve menos precisa, el tiempo de reacción aumenta y la capacidad de tomar decisiones rápidas se ve comprometida.
En Chile, conducir bajo los efectos de alcohol o drogas sigue siendo una de las principales causas de accidentes graves . De acuerdo con la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET), 1 de cada 10 siniestros fatales está asociado al alcohol.
A esto se suma un estudio de la ACHS y CONASET (2024), que reveló que 1 de cada 10 personas admite haber manejado después de beber alcohol o consumir drogas , siendo los hombres quienes más repiten esta conducta.
Efectos del alcohol en la conducción
Menor atención y concentración: es más difícil anticipar riesgos o leer correctamente las señales de tránsito.
Reducción en la coordinación motriz: controlar el volante, los pedales y las marchas se vuelve más torpe.
Tiempo de reacción más lento: frenar ante un imprevisto toma fracciones de segundo adicionales que pueden ser fatales.
Distorsión en la percepción: se calcula mal la distancia entre vehículos, la velocidad o el tiempo para realizar una maniobra.
Consecuencias de conducir bajo la influencia de drogas
Las drogas, al igual que el alcohol, modifican el sistema nervioso central , pero lo hacen de distintas formas según el tipo:
Estimulantes
Sustancias como la cocaína o las anfetaminas aceleran el organismo . El conductor puede sentirse eufórico o demasiado confiado , lo que lo lleva a manejar exponiéndose a mayores riesgos.
Depresoras
Aquí entran el cannabis, los opiáceos y también el propio alcohol. Estas drogas reducen reflejos, coordinación y concentración . Así, un conductor bajo sus efectos puede distraerse con facilidad o reaccionar tarde ante una emergencia.
Alucinógenas
En esta categoría entran sustancias como LSD o ketamina, las cuales alteran gravemente la percepción de la realidad . Colores, luces o sonidos pueden distorsionarse, llevando a errores críticos en la conducción.
Repercusiones legales de conducir con alcohol o drogas en el organismo
El artículo 110 de la Ley N.º 18.290 de Tránsito establece que conducir bajo la influencia del alcohol es delito , al igual que hacerlo en estado de ebriedad o bajo los efectos de sustancias estupefacientes y psicotrópicas.
Además, desde 2012, con la entrada en vigencia de la Ley Tolerancia Cero en Chile , se redujeron los niveles permitidos de alcohol en la sangre y se aumentaron las sanciones y los tiempos de suspensión de la licencia.
Sanciones por manejar bajo la influencia del alcohol
Se considera cuando hay un nivel de alcohol en sangre de entre 0,3 y 0,79 gramos por litro .
Sin daños o lesiones leves: multa de 1 a 5 UTM y suspensión de la licencia entre 3 y 6 meses.
Lesiones menos graves: prisión de 1 a 20 días, multa de 4 a 10 UTM y suspensión por 9 meses.
Lesiones graves: reclusión de 61 a 541 días o multa de 11 a 20 UTM, con suspensión entre 18 y 36 meses.
Lesiones gravísimas o muerte: reclusión de 3 a 5 años, multa de 21 a 30 UTM y suspensión de 36 a 60 meses (hasta 72 en caso de reincidencia).
Sanciones por manejar en estado de ebriedad
Ocurre cuando el nivel de alcohol en la sangre alcanza 0.8 gramos por litro o más .
Sin daños o leves: presidio de 61 a 540 días, multa de 2 a 10 UTM y suspensión de la licencia por 2 años (5 años en segunda ocasión y cancelación definitiva en tercera).
Lesiones graves o menos graves: presidio de 541 días a 3 años, multa de 4 a 12 UTM y suspensión de 3 a 5 años.
Lesiones gravísimas: presidio de 3 a 5 años, multa de 8 a 20 UTM, inhabilidad perpetua y comiso del vehículo.
Muerte: presidio de 3 a 10 años, multa de 8 a 20 UTM, inhabilidad perpetua y comiso del vehículo.
A esto se suma la Ley Emilia (N.º 20.770), que endureció las sanciones para los infractores que causen lesiones graves, gravísimas o la muerte.
Cómo prevenir accidentes por consumo de alcohol o drogas
1. Planifica antes de salir
Si sabes que vas a beber, define de antemano cómo volverás a casa . Puedes coordinar con un conductor designado, usar transporte público o servicios de aplicaciones. Así evitas decisiones de último minuto que suelen ser peligrosas.
2. Conoce las normas
Las reglas del tránsito existen para prevenir riesgos y su incumplimiento puede tener consecuencias fatales. Por ejemplo, superar los límites de velocidad en Chile reduce drásticamente el tiempo de reacción y multiplica la gravedad de un choque.
De la misma forma, no respetar la distancia mínima entre vehículos aumenta las probabilidades de colisiones por alcance, sobre todo si tus reflejos ya están afectados.
3. Designa un conductor responsable
El clásico “conductor designado” sigue siendo la medida más efectiva. Debe ser alguien que no consuma alcohol ni drogas en toda la jornada , y que tenga la responsabilidad de trasladar al grupo con seguridad.
4. Educar y concientizar
Generar conversación en familia, entre amigos o en el trabajo sobre los efectos del alcohol y las drogas al volante es clave. Reconocer que las sanciones pueden ser severas (incluyendo la cancelación de la licencia y cárcel) también ayudan a dimensionar la gravedad del tema.
5. Apóyate en la tecnología
Hoy existen tecnologías como el control crucero adaptativo , presentes en modelos como el SUV híbrido DFSK 600 PHEV, que ayudan a mantener la distancia con otros vehículos y reducen el riesgo de siniestros en carretera. Sin embargo, ningún sistema reemplaza la decisión básica de no manejar bajo los efectos de sustancias.
La seguridad al volante comienza contigo
La conducción segura en Chile —y en cualquier lugar— depende de los reflejos, el juicio y la capacidad de reacción. El alcohol y las drogas atacan justamente esas tres funciones.
Por eso, al volante no hay excusas: cuidar tu vida y la de los demás comienza con una decisión simple pero poderosa: no manejes con alcohol ni bajo los efectos de las drogas.
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