6 características del líquido de frenos que no conocías
El líquido de frenos es un elemento fundamental en el sistema de frenado de cualquier vehículo. Su función es transmitir la presión ejercida sobre el pedal de freno hasta los frenos de cada rueda, permitiendo una detención eficiente del auto.
Esta es una de las partes más importantes en lo que respecta a cuidar y mantener un auto . Sin embargo, existen algunas características de este fluido que no son tan conocidas, pero que influyen directamente en su desempeño y en la seguridad del conductor.
Recuerda que el liquido de frenos es tan importante como el cambio de aceite de tu auto.
1. No compresible: transmite la presión de manera eficiente
Una de las propiedades más importantes del líquido de frenos es que no se puede comprimir. Esto significa que al presionar el pedal de freno, la fuerza se transmite de inmediato a los frenos, permitiendo una respuesta rápida .
Si el líquido de frenos estuviera contaminado con aire o agua, su capacidad de transmisión se reduciría, afectando la capacidad de frenado del vehículo.
Es fundamental comprobar el líquido de frenos periódicamente para asegurarse de que no haya presencia de burbujas de aire en el circuito, lo que podría comprometer su eficacia.
2. Alto punto de ebullición: evita la acumulación de vapor
Durante el uso del vehículo, el sistema de frenos genera altas temperaturas. Si el líquido de frenos tuviera un punto de ebullición bajo, podría generar burbujas de vapor dentro del sistema, reduciendo su efectividad y aumentando el riesgo de fallo en la frenada.
Existen diferentes tipos de líquido de frenos para autos, cada uno con un punto de ebullición diferente.
Los líquidos DOT 3, DOT 4 y DOT 5.1, por ejemplo, varían en su capacidad para resistir el calor, por lo que es importante elegir el adecuado según el tipo de vehículo y su uso.
3. Buena lubricidad: permite el movimiento del líquido a bajas temperaturas
El sistema de frenos contiene múltiples componentes móviles, como cilindros, pistones y sellos, que deben mantenerse en condiciones óptimas para evitar desgastes prematuros . Una de las funciones del líquido de frenos es proporcionar lubricación a estos elementos para reducir la fricción y evitar daños en el sistema.
Para mantener su eficiencia, es importante revisar cada cuánto se cambia el líquido de frenos y asegurarse de que se realice el reemplazo en el intervalo recomendado por el fabricante.
4. Prevención de la corrosión: compatible con los sellos y mangueras del circuito
El líquido de frenos debe ser compatible con los diferentes materiales del sistema de frenos, como mangueras, cilindros y sellos de goma. Contiene aditivos que protegen contra la corrosión y evitan que el sistema se degrade con el tiempo.
Si un vehículo presenta fugas de líquido, es importante verificar por qué pierde líquido de freno mi auto, ya que una fuga puede indicar un problema en los sellos o mangueras del sistema.
5. Resistencia a la evaporación: funciona en condiciones de temperatura extrema
Los frenos generan calor constantemente, especialmente en situaciones de conducción exigente, como descensos prolongados o tráfico intenso. Por esta razón, el líquido de frenos está formulado para resistir temperaturas extremas sin evaporarse ni perder sus propiedades.
Si el líquido no es revisado regularmente, puede deteriorarse y afectar el desempeño del sistema de frenos. Para evitar problemas, se recomienda aprender cómo revisar el líquido de frenos y detectar signos de contaminación o degradación.
6. Baja absorción de la humedad: la humedad deteriora su rendimiento
El líquido de frenos es higroscópico, lo que significa que absorbe la humedad del aire con el tiempo . Este proceso reduce su efectividad y disminuye su punto de ebullición, aumentando el riesgo de fallas en el frenado.
Para minimizar este problema, se recomienda realizar inspecciones periódicas y conocer cuándo se debe cambiar el líquido de frenos según las indicaciones del fabricante.
¿Cómo saber si el líquido de frenos necesita ser reemplazado?
Es importante estar atento a ciertos signos que pueden indicar la necesidad de un cambio de líquido de frenos:
Pedal de freno esponjoso o con poca respuesta.
Cambio de color del líquido de frenos. Saber de qué color es el líquido de frenos puede ayudar a detectar su estado. Un líquido oscuro o turbio es señal de contaminación.
Pérdida de líquido de frenos. Si el nivel baja con frecuencia, es recomendable verificar dónde está ubicado el líquido de frenos y revisar si hay fugas en el sistema.
¿Cómo rellenar y revisar el líquido de frenos?
Si el nivel del líquido de frenos está por debajo del mínimo recomendado, es posible rellenarlo, pero siempre utilizando el tipo de líquido adecuado para el vehículo.
Los pasos básicos para cómo rellenar el líquido de frenos son:
Ubicar el depósito, identificando cuál es el depósito de líquido de frenos.
Limpiar la tapa antes de abrirla para evitar contaminaciones.
Agregar el líquido recomendado hasta el nivel indicado.
Cerrar bien la tapa y revisar el pedal de freno para asegurarse de que funcione correctamente.
Si el problema persiste, es recomendable consultar con un mecánico para una inspección detallada.
Como puedes ver, el líquido de frenos es un componente esencial en el sistema de frenado de un vehículo y tiene características que van más allá de su simple función de transmitir presión.
Su correcta elección y mantenimiento son muy importantes para garantizar la seguridad del conductor y prevenir fallos en el sistema, especialmente cuidar la mantención de un auto nuevo .
Para mantener el vehículo en óptimas condiciones, sigue las indicaciones del fabricante respecto a con qué frecuencia se recomienda controlar el líquido de frenos y realizar los cambios dentro de los plazos establecidos.
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